Como descubrí el lado oculto de mi sexualidad - 2
( Relatos Confesiones )




Como descubri el lado oculto de mi sexualidad – Parte 2

Sonó mi celular y de inmediato reconocí su voz. – Hola, dijo y luego pregunto si todavía me acordaba de él. Yo conteste que sí, que me gustó mucho y no podía olvidarlo. Entonces el pregunto si deseaba un nuevo encuentro y que tendría lista una sorpresa y me dio los datos de un hotel de 5 estrellas donde debía hospedarme.

Esa noche era la cita. Me hospede y le mande un mensaje con el número de habitación. Estaba cerca la hora acordada y yo esperaba nervioso por el nuevo encuentro, preguntándome cual sería la sorpresa. Estaba en eso cuando sonó la puerta. Vi por la mirilla que era él, pero venía acompañado por una mujer. Curioso abrí la puerta y los invite a pasar.

Hola, dijo y me saludo con una palmada en la espalda. Luego dirigiéndose a la mujer le dijo es el amigo del que te platique y ella se presentó, hola, soy Pau y me saludo con un beso en la mejilla. Era una mujer bastante atractiva, vestida impecablemente, como él. Su edad estaría en el final de sus 20s o inicio de sus 30s. Confieso que me sentía algo incómodo porque en preparación al encuentro yo solo estaba vestido con una bata.

Se sentaron en un sillón y yo en la cama. Él me explico que era una amiga muy liberal y como ella alguna vez mostro curiosidad por ver directamente como era el sexo entre hombres, él había decidido invitarla como observadora. Ella asintió y dirigiéndose a mí pregunto si estaba de acuerdo.

La situación era extraña pero excitante. La vez anterior yo me había rendido sin pudor como una puta con su hombre, pero todo había quedado entre nosotros. En esta ocasión alguien más será testigo. Adivinando mis pensamientos ella agrego que sería una amiga con quien podría platicar mi experiencia.

Acepte y el empezó a despojarse de su ropa y yo de mi bata. Pau se acomodó en el sillón atenta. Una vez que estuvo desnudo se acercó a mí y me jalo hacia abajo. Yo obedecí sumiso hincándome frente a él para empezar a acariciar, lamer y mamar su maravillosa verga y sus bolas. Mientras él disfrutaba y me guiaba diciendo: - Así, así putita. Se ve que te encanta mi verga.

Con el rabillo del ojo pude ver como ella se excitaba y se desnudaba mostrando un cuerpo delgado pero con curvas muy agradables, se tocaba los senos y la zona del clítoris, pero sin perder detalle de lo que hacíamos.

Yo que había estado practicando para agradarlo clave su verga profundo en mi garganta y haciendo un gran esfuerzo pude metérmela toda hasta alcanzar a golpear ligeramente sus testículos con mi lengua, lo que le hiso gruñir de placer y decirme: - Eres una putita maravillosa. Yo sacándome su gran verga alcance a contestar: - si papi, quiero ser tu mejor puta.

Él estaba muy excitado y me dijo: - Quiero que me demuestres que eres mi puta y recibas una carga de mi semen en la boca y luego la tragues. –Si papi, contesté. – Quiero saborear tu lechita. Entonces él se dejó ir y eyaculo en mi boca. Yo recibí su semen como un néctar divino y sin dejar de mamarle la verga lo trague y succione su verga hasta la última gota.

Se dejo caer en la cama para descansar y yo aproveche para acostarme junto a él, acariciar lentamente su cuerpo delgado y fuerte y besar sus bolas dando oportunidad para que se recuperara. Él volteó a ver a su amiga y le pregunto qué le parecía. Ella dijo hermoso y me sonrió, mientras me decía: Ya sé porque le gustas, eres una putita que sabe satisfacer a su hombre.

Luego de algunos minutos él se incorporó y poniéndome contra la cama empezó a darme de nalgadas mientras preguntaba: - ¿Eres mi putita o has probado otras vergas? – Soy solo tuya papi, contesté. Nadie sería capaz de llenarme como tú lo haces. Entonces empezó a acariciar mi ano con sus dedos mientras me lubricaba.

Me puso en posición de “perrito” dándome fuertes nalgadas hasta que quede exactamente en la posición que él deseaba y empezó a presionar su verga contra mi ano. Yo gemía suavemente hasta que su verga me abrió y logro penetrar. Mientras él me decía: Me gusta lo apretadita que estas putita.

Con su verga clavada hasta el fondo me sentía pleno. Como me gustaría estar siempre así. El empezó a moverse causando que se me escaparan gemidos con cada envestida. Ella se acercó y examino mi culo abierto mientras era penetrado sin misericordia y luego acostándose en la cama frente a mí, tomo mi cara entre sus manos y me pregunto: ¿Qué sientes? ¿Te gusta? Yo alcance a contestar en medio de mis gemidos: - Si, si me gusta mucho, tiene la verga riquísima y se mueve divino. Luego dirigiéndose a él le aconsejo: - ¡Dala la cogida de su vida, la putita se lo merece!

Después de unos minutos de frenéticas envestidas me clavó su verga hasta el fondo. Luego sentí sus contracciones al eyacular y como su semen caliente invadía mis entrañas mientras yo trataba de apretaba rítmicamente el culo para sacarle toda la leche e incrementar su placer. Cuando terminó me dijo: - Espero que estés satisfecha putita, llevas una carga de mi semen en el estómago y la otra en el culo. Yo conteste: - Si papi, es riquísimo recibir tu lechita.

Ella aplaudió y dijo: - Que bien lo hacen. Me gusta que no tengan aspecto gay, pero en la cama uno sea el macho dominante y el otro su putita obediente.


Comentarios


Uyyyy uyyy tenías razón esté también estuvo bueno Hiciste que se mojará la cuca arto
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Que padre historia me calienta mucho quisiera conocerte
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2846

Categoria
Confesiones

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