El chiringuito
( Relatos Heterosexuales )


Pasó una semana desde que Sandra me hiciera una mamada en la playa, durante la fiesta de la hoguera. Nos veíamos todos los días, tonteabamos y había algunos roces en la piscina, pero nada más; no se presentaba la ocasión, ya que esa edad no disponíamos de un sitio para estar tranquilos.
Llegó el sábado y estábamos quedando para salir todos oor la noche a la discoteca, que no está muy lejos de la playa. Cuando quedamos a la hora convenida, Sandra se acercó a mi...
-Alex, sabes que me quedé con las ganas el finde pasado?
-Pues anda que yo, pero no encontramos el momento de estar solos, yo paso de que éstos nos vean y empiecen con el cachondeo.
-Mirá...me dijo acariciandome el torso...esta noche salimos de la disco y nos vamos a la playa tu y yo...me propuso.
-Por mi genial...respondí. La verdad es que estoy desendo eStar otra vez a solas contigo.
-Pues anda que yo, no he dejado de masturbarme toda esta semana pensando en tu polla...me susurró al oído acercando sus pechos a los míos rozandome con sus tiesos pezones bajo el bikini.
-Ah si? Eso me pone, ojalá te hubiera visto. Jaja
-Jajaja, si, más quisieras cabron...me dijo entre risas...Bueno te veo luego guapo...me susurró dandome un dule y húmedo beso al final.

Me duché, me puse guapo y recogí a mis amigos. Nos encontramos con las chicas, y ahí estaba Sandra, con un vestido corto, por encima del medio de los muslos, de color blanco de tiranted, unos tacones tipo veraniegos. La saludé cariñosamente, igual que a todas, pero de detuve a mirarla bien. Me di cuenta de que no llevaba sostén porque se le notaban los pezones. Ne relamia por dentro al ver sus enormes y morenas tetas y esos pezones puntiagudos inviatndome a morderlos.

-Que guapa estás...le dije mirandola de arriba abajo.
-Tu tampoco estás mal...respondió a mi...no llevo braguitas me susurró al oído, y reuniénse con sus amigas.

Eso me puso a 100. Me dio la espalda y el vestido era demasiado corto, y estaba seguro que si se agachaba le vería la rajita desnuda. Que calientapollas, pensé, y me iba poniendo a tono.
Tomamos algo en la discoteca, y empezaron a bailar. Sandra bailaba sugerentemente, con sus amigos y mis amigos. Lo la observaba cuando me hizo un gesto como invitandome a bailar. Accedí inmediatamente, y bailamos muy pegados, ella sensualmente, casi rallando en lo erótico para mi. Se daba la vuelta y pegabs su culo a mi paquete, que ya estaba creciendo en tamaño y sería difícil de ocultar. La cosa se empezó a poner caliente, y al notar el bulto de mi pantalón en su culo, se dio la vuelta cogió mi mano.

Sin mediar palabra, me conducio directo a un chiringuito que estaba cerrado, muy cerca de la playa. Había unas hamacas con sombrillas grandes y tumbó en una de ellas de un empujón. Se tumbó encima mía y empezamos a besarnos, frotando nuestros cuerpos como si de un baile se tratara. Levanté su vestido y decía la verdad, no llevaba braguitas, así que acaricié la comisura de su culo, estaba muy suave, tocando con la punta de los dedos su chichito, que para mi sorpresa ya estaba algo húmedo. Sandra movía sus caderas suavemente restregandose contra mi paquete, y yo comencé a hundir mis dedos en su mojado coño y a estrujar su culo para que entraran mejor. Sus tetas aplastaban mi pecho y casi no podía repirar, así que me aparté de su golosa boca, bajé las tirantas de su vestido y saqué afuera sus pechos, los cuales fui masajeando, lamiendo sus jugosos pezones, mientras la masturbaba cada vez más fuerte...

-No puedo más...advirtió Sandra, que de un salto desabrocho mi pantalón bajandolo hasta mis tobillos.

Acaricio mi polla ya húmeda por encima de mis calzoncillos boxer, la estrujaba, levantó el boxer y ya asomaba mi verga. Nada más bajarme el calzoncillo, Sandra se subió en la hamaca, se apoyó con una mano en mi pecho, y con la otra dirigía mi polla hacia su coñito, rasurado. Era tan suave que lo restrego unas cuántas veces contra su clítoris, lo cual era muy palcentero, y finalmente lo introdujo suavemente en su rajita. Entraba despacio pero deslizándose debido a sus flujos abundantes, y una vez dentro de ella apoyó su otra mano sobre mi pecho. El placer era indescriptible, dado el grosor de mi polla, rozaba contra las paredes de su vulva, aunque debido a la lubricación, no suponía daño alguno, sino una sensación divina. El culo de Sandra subía y bajaba despacio, a la par que jadeabamos al ritmo de sus movimientos. Yo no sabía si apretar sus tetazas, o agarrar su culo, todo aquello le provicaba más y más placer y a mi tambien. Comenzó a cabalgar sobre mi cada vez mas deprisa, y los jadeos se iban convirtiendo en gemidos más fuertes. Mi polla entraba cada vez más deprisa y Sandra gemia más fuerte casi gritando. Al cabo de unos minutos Sandra no podía más ñ...

-Ahhh, ahhhh me corro, me corro...gritaba mientras apretaba el ritmo.
-venga correteeeee...replicaba yo que.estaba muy cerca de correrme también.

Sandra se corrió fuertemente, y quedó exhausta, y yo que estaba a punto y no llevaba condón, la saqué de su coño...

-Me voy a correr Sandra...le dije avisandola para no correrme dentro.
-Dame tu lecheee, damela en mi.boca, venga...suplicaba mientras se sentaba en la tumbona.

Me levanté corriendo, y Sandra cogió mi polla y empezó a chuparla y masturbarla fuertemente. No podía más...

-Diooos, Sandra cuidado que corroooo...dije avisandola para que no se lo tragara.

Se la sacó de la boca, y empezó a machacarmela duro y muy rápido..

-Correte en mi bocaaaa, mmmmmm dame tu leche Alex, vamoooos...decía abriendo su boca.

Y no pude más, lanzando una serie de largas y copiosas descargas de semen, que se introdujeron en el interior de sus boca, en su cara, en sus tetas... Sandra seguía pajeandome, y comenzó de nuevo a chuparla para no de jar ni gota, recogiendo con.sus dedos lo que tenía en su cara y tetas para no dejar ni gota chupando sus dedos...

Y así acabó la cosa esa noche aunque no fue la última del verano...
;-)




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Nombre do Relato


Codigo do Relato
3077

Categoria
Heterosexuales

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