Cornudo Arrepentido 2
( Relatos Cuerno )




Hola queridos lectores... Aquí me tienen de nuevo, ahora contándoles otro episodio de nuestra vida... Vida que antes creía excitante y emocionante...

Después de aquella primera aventura en nuestro auto, la lujuria y excitación en mi esposa se disparó más allá de mis posibilidades! Cada noche estaba más que ardiente, pidiendo un buen rabo que la saciara.

En un inicio era simplemente de lo mejor! Imagínense, era como cenar a diario el postre favorito! Desafortunadamente, no pude mantener el ritmo que ella exigía de mí, y sus ganas de ser saciada, simplemente no disminuían... por el contrario se incrementaban!

Pronto apareció en escena un nuevo amiguito de mi esposa, al cual gustaba ella de visitar en su oficina muy a menudo, y salía de ahí con una gran sonrisa. Cuando sospeché algo, y le confronté, me confesó que se daban sus buenos arrumacos, besos y más caricias.

Un día que le llevé a su oficina a verle, en cuanto salió, toda radiante y feliz, entró al auto y me plantó un beso ardiente, de esos sabrosos, metiendo su lengua hambrienta en mi boca. Su lengua tenía un sabor a verga que me hizo sentir sodomizado y excitado.

Para mi asombro, se abrió la puerta trasera del auto y al voltear me encuentro con su amigo, al cual había invitado mi esposa a dar una vuelta, a ir por un 'café'. Mi esposa me dice que me arranque, que tomemos rumbo a la carretera. Eso me prende y me pone a mil, al hacerme recordar la última vez que nos dirigimos hacia los mismos destinos acompañados de uno de sus amigos!

Obediente, como perro fiel, prendí el auto y nos dirigirimos hacia nuestra nueva aventura. Ni bien circulábamos por un área menos habitada, mi esposa se pasó al asiento trasero, y de pronto los sonidos inconfundibles de dos amantes besándose y con lujuria acariciándose comenzaron a llegar a mis oídos.

Ni tarda ni perezosa, mi verga reaccionó al momento, presionandose contra la mezclilla de mi pantalón, llegando a ser incluso un poco doloroso.

Escuché el bajar de cierres, respiraciones entrecortadas y cada vez más agitadas. Las ventanas del auto comenzaron a empañarse y mi temperatura se desbordaba...

Sentí cómo el respaldo de mi asiento era presionado, y me imagino a mi esposa de rodillas haciéndole una buena mamada a su amigo, el cual con sus respiraciones alteradas parece confirmar mis sosprechas y con sus rodillas empujaba mi asiento. Le escucho respirar cada vez más agitado e incluso se escapa de su garganta uno que
otro gemido... Se la está pasando en grande! Mientras yo manejo y manejo por la carretera con mi polla dura, súper exitado, y sintiéndome sodomizado.

Siento que la presión que estaban ejerciendo sobre el respaldo de mi asiento es liberada, y ahora escucho los gemidos de mi esposa, al principio casi imperceptibles por la música de regetón que traigo puesta, pero luego ya son totalmente audibles y profundos... Y me la imagino totalmente extasiada recibiendo tremendo trozo de carne en sus entrañas, mientras que sus manos se aferran con desesperación a las nalgas de su nuevo amante...

Bueno, me parece que ya tengo dos cuernos bien merecidos ahora sí...!

Después de un rato, se escucha todo en calma en el asiento trasero... Solo se escuchan apenas unos cuchicheos, y de vez en cuando una risa acompañada de besos...

Mientras estamos en el 'drive thru' pidiendo un café para el nuevo amante de mi esposa, agradezco que los vidrios traseros estén polarizados y entintados!

Conduzco despacio hacia el sitio donde esta aventura se originó. El olor a café y sexo llena la atmósfera de nuestro auto. Mi esposa se despide de su nuevo amante con ricos besos y caricias. Llegamos a su oficina, donde se despide y se baja, con una gran sonrisa y una brillo único en sus ojos...!

Mi esposa, se pasa al asiento del copiloto, feliz y plena...! Me planta un beso con sabor a verga (sabe que me enloquece cuando me sodomiza de esta manera), y me agradece por esta aventura.

Nos dirigimos a casa, pero antes de llegar me pide me estacione en un lugar oscurito... Ni tardo ni perezoso encuentro un buen lugar, alejado de toda mirada indiscreta, y mientras me cuenta lo bien que lo pasó, se encuera totalmente, me pide que haga lo mismo y se sienta a horcajadas sobre mi verga, que estaba más que deseosa e imploraba la aliviaran de tanta presión. Fue delicioso sentir como al entrar en ella, todo estaba calientito, y resbalaba con gran facilidad. Ella como poseída, y con gran lujuría comenzó un frenético ritmo que parecía que la vida se le iba en ello. Seguramente yo, hasta puse los ojitos en blanco de tanto placer,,, y sin más exploté en su interior llenándola de mis jugos al tiempo que ella contraía su vagina como agradeciendome el momento y nos besamos, rico y tendido,,, sin prisas. En ese momento todo el Universo desapareció y sólo estábamos los dos, en ese momento eterno y maravilloso donde fuimos uno con los dioses y las diosas de antaño.

Cuando comenzamos a tomar consciencia nuevamente, recordamos que estabamos en la vía pública, en un lugar oscuro y apartado...! Era hora de moverse y regresar a casa. Medio nos arreglamos como pudimos y nos marchamos a casa, donde continuamos acariciándonos y besándonos hasta quedar rendidos plácidamente en los brazos de Morfeo.




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3331

Categoria
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