Profundo placer
( Relatos Zoofilia )





Hola, mi nombre es Johana, tengo 25 años. Desde muy niña fuí muy caliente, siempre me han atraído los placeres de la carne, pero como provengo de un hogar con muchos principios el descubrirlos era para mi como un reto, algo prohibido y por ende mas llamativo. En muchas ocasiones, cundo mis padres salian de casa y me quedaba sola ponia en practica mi gran imaginacion, solia relajarme, acostarme sobre la cama desnuda y llamaba a mi perrita, tomaba su ocico a la fuerza y me lo introducía en la vagina, esto me exitaba mucho, solia tambien untar mantequilla en mis pequeños pezones erectos y mi perrita los lamía desesperadamente pidiendo mas. En otra ocasión, tuve una perra que habia parido unos lindos perritos y me llamo mucho la atención ver como ellos succionaban las tetas de su madre y se ocurrio introducir uno de mis dedos en su ociquito y me lo succionaba de igual manera, sin importarles que no habia leche, solo su instinto de succionar por ser bebes. Por fin lle! go la hora de quedarme sola en casa y poner en practica uno de los placeres mas grandes que he sentido, me sente un poco recostada sobre almohadas con mis piernas abiertas completamente desnuda, tome tres perritos, dos los ubique de tal forma que cada uno succione cada uno de mis senos, era realmente exitante, y el tercero se predio de mi clitoris que estaba tan hinchado y grande como nunca, parecia como si el olor de sexo y el tamaño de mi clitoris lo volvia loco, succionaba tan fuerte que parecia que de el salia leche y el cachorro hambriento la terminaba, ahora estoy felizmente casada y mi vida intima con mi esposo es perfecta, pero una mamada como esa nunca la volvi a sentir, era como si tres hombres me hubieran mamado al mismo tiempo, fue fascinante, esa experiencia la repeti muchas veces, hasta que los cachorros crecieron y ya no les llamaba la atención succionar, pero cada vez que lo recuerdo me exito tanto que termino teniendo orgasmos tan intenson como aquellos. Ahora! cuando mi esposo no esta en casa y estoy caliente, llamo a mi perro que es muy grande y provoco que lama mi sexo, de igual manera que hace tiempo cuando era todavia una niña, unto mantequilla, leche o carne cruda en toda mi chepa, en los labios exteriores, interiores y por supuesto en mi clitoris, hasta dejarlos muy humedos para atraer la atención del perro, luego empieza a lamer sin parar y enrrolla su lenga formando un tubo y lo introduce en mi vagina como querindo sacar mas, es maravilloso.




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