LA NENA
( Relatos Heterosexuales )


Hola gente, cumplo con lo que prometi, voy a contarles como la Nena paso por la cama de Dany, mi hombre. Costo que pudiera convencerlo pero al final logre que me detallara aquello Fue una de las tantas veces que salimos a tomar algo en grupo, eramos como 10 chicos y chicas y como les dije la Nena tenia 17 años y el 27. Luego de tomar algo y jugar al pool nos dispusimos a ir a casa, fue un viernes y Dany se ofreció a llevarnos a alguno de nosotros en su auto. Subimos Miguel, Claudia, Mariela (la nena) y yo. Cla, Miguel y yo vivíamos apenas separados unas cuadras el uno del otro y opto por dejarnos a nosotros primero obviamente. Creo que se dio cuenta que no me gusto eso, pero no podía decir nada, asi es que una vez de dejarnos a nosotros se fueron con Mariela en su auto. Y aquí viene lo que el me relato, tratare de ser fiel a sus palabras.
Era de noche ya y en un momento pare el auto y comenzamos a charlar, de trabajo, de música y todo eso, pase mi brazo por sobre sus hombros y sin mediar palabra le di un beso de lengua firme, con ganas, para ver su reacción. Allí mi primera sorpresa, respondió a mi beso dejando que su lengua se enredara en la mia, lentamente la fui abrazando y haciendo mas pasional ese beso, al tiempo que mis manos empezaban a acariciar sus piernas desde la rodilla, lentamente fui subiendo mi mano, sus muslos suaves y firmes se dejaban acariciar y su boca seguía prendida de la mia. Iba cada vez mas arriba hasta que se separo de mi y me miro diciendo “Que vamos a hacer Dany? Aca en el coche queres?” respondi que si quería podíamos ir a otro lugar y no respondió, volvi a besarla y ahora mis manos amasaban esas ricas tetas que tiene y enseguida tome su mano y la lleve a mi bulto, no la quito, por el contrario la masajeaba bien rico. Me tire hacia atrás para desabrochar mis pantalones, entendió y metiendo su manito dentro de mi slip comenzó a masajearme, el calor de sus manitos me tenían muy al palo. Cambie mis manos de lugar y ahora jugaba con el borde de su tanguita, sentía su humedad, palpe su conchita, suave, depiladita, jugosa y comencé a jugar con mis dedos allí, sentía sus gemidos y eso me volaba la cabeza. “chúpamela un poco bebe” le dije y reacciono diciéndome. “aquí no, nos pueden ver” no te gustaría darle una chupadita? Pregunte. Volvió a decir “aquí no Dany. “ok, vamos a otro lado” dije y puse el auto en marcha para ir al primer hotel que encontrara. Llegamos a unas pocas cuadras de allí, pedimos una habitación y el tipo la miro desconfiando su edad, pero no dijo nada. Subimos a la habitación besándonos, comiéndonos las bocas mientras yo la afirmaba del culo en el trayecto. Al entrar la levante en brazos depositándola en la cama, asi sentada frente a mi y yo de pie saque mi verga y la puse delante de ella, la tomo nuevamente con sus manito y comenzó a frotarla mirándome a los ojos. Marielita ahora podes probarla le dije, me miro sonriendo y sacando la lengua la paso por mi dura pija una y otra vez, haciéndome delirar de placer. Que decir cuando le dio el primer chupon, casi me acabo encima, pero pude controlarlo. Ver su carita mamandome era un sueño hecho realidad. Estuvo asi varios minutos hasta que se la quite y tomandola de las piernas, levantándolas sobre mis hombros corri su tanga y comencé a chupar esa conchita que tanto deseaba. Estaba mas que humeda, mojada por sus jugos y la chupe enterita, sentí como su cuepito se estremecía con el primer orgasmo y no pare, segui con mi tarea, la sentía gemir bien fuerte y parecía que quería meterme dentro de ella por la presión que hacia con las piernas. Me incorpore y la desvestí, dejándola en corpiño y tanga, el color rosa de sus prendas hacían juego con esa piel de seda de Marielita. Saque sus tetas del corpiño y comencé a lamerlos, chuparlos, morderlos suave y delicadamente. Sus pezones estaban duros y para mi sorpresa bien puntudos, cosa que me llevaba a mordisquaerlos y estirarlos, mientras gemia. Me tire en la cama y poniéndola en posision de 69 segui comiéndola, que placer mas grande sentía, ella devoraba mi pija mientras yo le comia la conchita y el culito rosado y tentador. Asi estuvimos varios minutos hasta que sentí que ya no podía aguantar las maravillas que hacia con esa boquita en mi verga. Entonces poniéndome detrás de alla, asi en 4 patitas como estaba busque su concha y lentamente fui penetrándola, acuso el embate arqueando su cuerpo y tirando el culito hacia mi, podía sentir como cada cm de mi pija entraba en ella. Comencé a bombearla y alla a gemir fuerte balbuceando “que rico, Dany que rico, damela mi amor, damelaaaa” la santa niña pedia pija casi a los grito y eso me calentaba muchooo. Lentamente fui cambiando la psision hasta quedar yo abajo y ella sentada en mi, comenzando a subir y bajar por mi miembro que estaba por reventar. Pase mi mano por delante y frotaba su conchita, quería que acabara conmigo, eso no se demoro mucho, segundos después aullamos al mismo tiempo acabando los dos, yo dentro de su rica conchita, cosa que la asusto. Me acabaste adentro amor, eso no esta bien me dijo, la calme diciéndole que no psaria nada. Pero aun asi lo disfrutamos mucho, al salirse su conchita goteaba mi semen y tomandolo con sus dedos lo llevo a su boca mirándome de manera picara. Yo no quería parar y estirándome hacia ella la bese con placer y calentura. Asi desnudos estuvimos frotándonos, tocándonos, acariciándonos, explorando nuestros cuerpos… con esto mi verga no tardo en reponerse y es que sus manos la frotaban con mucha sensualidad. Girándome y quedando debajo la subi sobre mi, ella sola guio mi pija hasta su conchita y comenzó a cabalgarme lentamente, cadenciosamente, como ahora si queriendo disfrutar de ese acto, ya que el primer orgasmo nos habia encontrado a los dos casi desesperados. Asi en esa posision busque sus tetas mientras sentía como su conchita devoraba mi pija, lami sus pechos con mucha lujuria, los pellizcaba, los mordía haciendo que ella de gemidos muy ricos de placer, “mmm, danyyyy” . Tomandola de las nalgas empece a bombearla bien fuerte, los chasquidos de nuestros sexos encahrcados por nuestros jugos eran música para mis oídos. Mariela se aferro a mi y lamiendo mis orejas me pedia que no parara “asi, asi Dany, dame mas amor, dame maaaasssss” dándole chirlos en las nalgas hacia lo que ella me pedia, la bombeaba con fuerzas y de manera rápida. “Mi amor que rica y apretada tenes la conchita, me mataaaaa” le decía al tiempo que la cojia. Allí me confeso que solo habia cojido una sola vez, con su novio hacia casi un año porque no quería correr riesgos, pero que estaba muy caliente conmigo y que le habían dicho que yo también con ella. “Estas muy rica bebe, como te imaginaba” le dije mirándola a los ojos. Parando el ritmo de la cabalgada me miro y me pregunto, “Y quien mas te calienta como yo, a quien mas te cojiste en la fabrica?” la mirre sin responderle, no quería arruinar el momento. Pero volvió a preguntar, “A Claudia, a Miriam, a Meryjo? Contestame guachito” ya no coajiamos, estaba sentada en mi verga esperando mi respuesta. “Alguna te conto algo? “ pregunte.. a lo que ella contesto “No, pero soy pendeja no boluda y se que te volteaste a alguna o algunas, jajaja” fue su respuesta. La mire y le dije que lo único que importaba era que estaba con ella ahora y quería sentir y pensar solo en ella. Dicho esto volvi a moverme debajo de ella, entrando y saliendo de su concha una y otra vez. Parecía que todo volvia a la normalidad ya que ella volvió a concentrarse en nosotros, meneando sus caderas con gran placer, llevándome a gozar de sus movimientos circulares y sensuales sobre mi dura pija. Recuerdo que fue en ese momento que mojando uno de mis dedos lo fui llevando lentamente detrás de ella, obvio que la intención era su culito, ese culito redondo, de nalgas muy firmes y tentador. Fui jugando con el sobre la raya de su cola, no quería asustarla, pero sabia que era lo que mas deseaba, hacer mia la colita de esa hermosa pendeja. Rozaba su ajugerito, pero no decidia entrarlo, temia echar a perder todo, ella solo gemia y montaba con gran sabiduría. Llegue a dudar de que hubiese cojido una sola vez, pero la estrechez de su concha me alejaba de ese pensamiento, al sentir como me presionaba la pija de manera exquisita. Tal era la sensación de placer que sentí que pronto estallaría en una nueva eyaculación. Mariela lo presintio y me pidió que no acabara dentro de ella esta vez, asi es que bajándose se tiro en la cama ofreciendome sus tetas para mi descarga, se quito justo a tiempo, solo un par de movimientos y los primeros chorros de mi leche dieron entre sus tetas y cuello. Frotaba sus pechos con mi semen y tomandome la verga se encargo de terminar de exprimirla toda. Estaba feliz y sorprendido a la vez, esa pendeja sabia muy bien lo que hacia y me habia dado mucho mas de lo que yo me esperaba. Luego de descansar y fumarnos un cigarrillo charlamos un rato. La conversación volvió al tema de las chicas de la empresa, trate de evadirlo, pero termine confesándole que Meryjo, como le decía ella a Yolanda, habia tenido algo que ver conmigo. “Entonces es por eso que me mira y me trata mal” dijo… Pregunto si aun teníamos relación. A lo que respondi que no, sabiendo que mentia. Se levanto para dirigirse a la ducha y yo contemplaba como ese culo se bamboleaba ante mi, haciendo mas fuerte mi deseo de tenerlo. La segui con la excusa de asearme también un poco, allí volvimos a besarnos y a tocarnos bajo el agua que caia en nuestros cuerpos al tiempo que ella se ponía en cuclillas para chuparme la pija. Lo hacia con habilidad, sensualidad y mucho morbo, llevándome a una nueva erección, mientras yo sostenía su cabecita como no dejándola escapar, haciendo movimientos de entrada y salida de su boca. La levante y poniéndola de espaldas a mi, comencé a besar su cuello, sus hombros, su espalda, hasta llegar a sus nalgas, mis besos mezclados con el agua era sumamente exitante. Abri sus nalgas para buscar su conchita, asi desde atrás, lamiéndola y llevar el recorrido de mi lengua hasta el agujerito de su culo. Mariela gemia bien rico y eso me alentaba a seguir con mi tarea. Mi lengua se concentro en buscar entrar en ese agujerito trasero de la Nena, no puso objeción y lentamente mi lengua fue abriéndolo, estaba feliz de jugar asi con el, era el preámbulo de mi mayor deseo y ansiaba lograrlo pocos minutos después Mariela sacaba el culito para atrás facilitando mi labor, gemiendo de manera muy deliciosa. Pero en un momento dado freno mi faena y mirándome pidió que volvieramos a la cama. Volvimos asi mojados como estábamos, entre franeleo y besos, situado detrás de ella la subi a la cama poniéndola en 4 patitas… que imagen mas hermosa tenia ante mi. Podía ver su redondo y hermoso culo coronado por los labios rosados de su conchita desde allí. Le di una palmada en la cola que la sacudió y mirándome me solto “ayyyyy, malooo, papi maloooooo” . Su carita al mirarme, esa frase retumbo en mi cabeza y volvi a abofetear sus nalgas, “papi no, no le hagas daño a mi colita” dijo esta vez… entonces me acerque a ella y le bese las nalgas antes castigada, las mordisquee al tiempo que las acariciaba. “Eso me gusta mas” dijo y abriendo sus piernas me dedique a lamerla nuevamente, mi lengua volvió a experimentar el sabor de su concha y su culo mientras ella gemi muy rico y sensual. Me detuve en su culito, mi lengua buscaba entrar nuevamente en el, lo lamia y me retiraba para ver como ese agujerito se abria y cerraba provocando en mi toda clase de pensamientos lujuriosos, calientes, eroticos. No lo pensé mas y meti un dedo en su conchita mojada para luego llevarlo a su culo, presione lentamente y fui entrándolo, “mmmmmm, papi que me haces?” murmuro, pero no resistía. Comencé a jugar con mi dedo en el interior de su cola, lo entraba y lo sacaba, lo giraba dentro de ella, mientras con mi otra mano frotaba su concha suave y deliciosa, mojada y ardiente. “Marielita quiero esta colita bebe” le dije… “no, no se, creo que no lo aguantaría, la tenes muy gorda nene” fue su respuesta. Allí empece a tratar de convencerla, era lo que mas anhelaba, era una fijación que me atomentaba ya. Al sentir que estaba por acabar con mis caricias me pidió que se la meta en la concha, me acomode y le meti la verga, arqueando su espalda me regalo un sonoro orgasmo moviendo su cuerpo como una perrita, llegando a quedar con la carita en la cama y la colita bien levantada. No lo dude y asi como estaba meti otra vez mi dedo en ese culo, esto la hizo estremecer, pero ahora no me decía nada, solo gozaba de mi dedo y mi verga. “Probemos amor, dejame probarte la colita” le pedi susurrándole al oído. “no, me va a doler Dany, segui asi no mas” segui bombeando su conchita, pero yo quería mas. “probemos bebe, si no podemos lo dejamos” le dije sabiendo muy bien que era una mentira. “Papi nunca lo hice por ahí, tengo miedo” decía tratando de convencerme “mmmmm dejame estrenarlo cielo, lo hacemos con cuidado, solo probemos cielo” insisti por enésima vez. “Bueno, pero muy despacito si? Si me lastima paramos?” esas palabras fue música para mis oídos, tanto me calentó que casi acabo de solo oírla. Me retire de ella y me puse a trabajar ese culito, con lengua y saliva para relajarla y calentarla mas aun. Parecía que daba resultado, o al menos sus gemidos me hacían saber eso. Mis ojos se centraban en ver como ese agujerito rosado cedia a las caricias de mi lengua y mis dedos, abriéndose un poquito mas cada vez. Dejando mi tarea me acerque a ella para darle a chupar mi pija, lo hizo y llenándola de saliva me dijo mirándome “despacito papi, porfa” asienti y le di una palmada sonora en las nalgas. Me situe detrás de ella, esa imagen de su culito y su concha expuestos era una delicia única. Frote mi pija en su cola, la recorría por toda su rayita, golpeaba sus cachetes y ya en un momento acomode mi verga en el agujero de su culo… presione lentamente y logre meter la cabeza al tiempo que Mariela soltaba un grito de dolor apretando el culito, como mordiéndome la verga… “No, no, no.. para, para sacala Dany, noooo” trate de calmarla, decierle que se relaje que solo era eso, que ya se le pasaría. “No apretes la colita bebe, dejala flojita, respira tranquila” le decía mientras ella solo se quejaba y quiso salirse, pero tomandola con fuerzas no se lo permiti “sácamela guacho, me duele, me ardeeeeee, sacamelaaaa” pedia la nena que poco a poco fue serenándose al sentirme quieto, ya que no quería hacerle daño, pero tampoco pensaba dejar de cogerla por el culo. Asi lentamente me fui adentrando mas en ella, que entre sollozos me retaba “hijo de puta me dueleeee, Dany porfa para, para guachoo” Una vez que se la meti toda volvi a quedarme quieto, para que se acostumbre a mi verga diciéndole “ves amor, ya esta, relájate y lo vamos a gozar, ya no te va a doler bebe” Me sorprendi cuando Mariela comenzó a mover el culito de manera lenta, como queriendo acomodarse a la situación. La alenté diciéndole “asi, asi bebe, despacito, comeme cielo, asiiii”. Afirmándola de las caderas acompañe su movimiento acompasado, lento pero profundo. Ya los grititos se convertían en gemidos y suspiros profundos que me ponían a mil. “mmmmmmmmm, ahhhhhhhhh, mmmmmmmmm, despacito amor, mmmmmmmmmmmm” Palabras, balbuceos que salian de su boca, me indicaban que la nena estaba entregada y disfrutando lentamente de la penetración. Lentamente fui acelerando las embestidas y se puede decir que ya mi pija entraba y salía con cierta facilidad de su culito recién estrenado. Pasando mi mano por delante comencé a frotarle la concha y ella a mover mas y mas sus caderas. Era increíble como apretaba los musculos del culo cuando me verga intentaba salir para volver a entrar y se aflojaba para recibirme al entrar. “Mi amor que deliciosa colita, que rico lo moves bebe” le decía mientras la cogía. A esa altura mis embates eran bastante acelerados, tanto que tenia que hacer esfuerzos y detenciones para no acabar tan pronto. “Guachito te gusta mi cola no? Me las estas cogiendo Dany y me esta gustandoooooo” dijo. Sentirla asi, ver como ese culo me devoraba era maravilloso y fue en ese preciso momento que sentí deseos irrefrenables por ver mi obra consumada. Luego de unos bombazos le saque la verga de golpe, un sonoro y delicioso plop atronó en mi cabeza, abri sus nalgas y pude contemplar ese culito abierto en todo su esplendor. La aureola roja de ese culo fue un sentimiento exquisito en mi, pero Marie se quejo sorprendiéndome nuevamente “que haces papi? Ponemela, ponemela que la quiero adentrooo” No me hice de rogar y volvi a meterle la pija, un suspiro profundo salió de su garganta “aaahhhhhh, asi, asi papi, en mi culitooooo, asiiii” ya sin control la cogi con fuerzas y buscando mi descarga, aferrado a sus hermosas caderas entraba y sacaba mi pija a gran velocidad, ya cuando no podía aguantarme mas, me quede quieto, sentía mi verga latir dentro del culo de la nena. Me miro por sobre sus hombros y fue ella la que empezó a moverse, su cola se movia en círculos, de atrás hacia adelante al tiempo que me decía “damela, damela guacho, dame esa pijaaaaaa” sin poder hacer mucho para contenerme sentí mi pija mas rigida que nunca y en uno de sus movimientos sentí como escupía mi semen dentro del culo de Mariela “ahhhhh, uuufff, bebeee tomaaaaa, asi movelo asiiiii” le gritaba al tiempo que inundaba su culo de leche. Mariela se pego a mi vientre y movia el culo con tanto frenesí que crei que moriría en ese polvo. Se acerco a mi, asi ensartada en mi pija y me comio la boca de un beso feroz y caliente. “esto querías amor? Ahora es tuyo, tuyo papi” murmuraba casi rendida de cansancio pero seguro tan feliz como yo. Nos tumbamos abrazados y sudorosos en la cama, poniéndonos cucharita acariciamos nuestros cuerpos mientras sentía que mi pija perdia volumen dentro del culito de la nena hasta salirse sola. Tome su tanguita como es mi costumbre y le prometi devolvérsela en el próximo encuentro, no se molesto poque me dijo que tenia una de repuesto. Prometimos volver a tenernos mutuamente y luego de una ducha salimos de aquel hotel que habia albergado nuestras pasiones y deseos y que seria el punto de nuestros futuros encuentros.
Bueno amigos, esto fue lo que Dany me relato de aquel encuentro con Mariela, espero que les guste y que me comenten acerca del mismo. Yo les cuento que mientras grababa esta versión me calente mucho, mucho…. Tanto que no pude contenerme y le chupe la pija hasta hacerlo acabar en mi boca dos veces, esa leche tibia resbalando por mi garganta es algo incomparable. Y después obvio que cogimos como locos. El también estaba caliente y mi culo supo agradecerle como se merece… nos vemos en otro relato amigos, besos a todos
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