Me calienta mi suegro
( Relatos Heterosexuales )


Hace un tiempo atrás, comencé a salir con un muchacho de mi edad,en aquel entonces yo tenia 18 años. Como a la semana de estar saliendo,él me invito a su casa, donde conocí a sus padres, unos señores de como 50 años, ella era una señora muy educada, con su cabello teñido rubio, y una figura cuidada, levemente rellenita y mi suegro, un hombre robusto, aunque no gordo, de grandes espaldas, un gran bigote y una leve calvicie, pero también de gran educación. Mi pololo, era bien parecido, muy bonito cuerpo, atlético, por lo que me gustaba mucho. El día en que fuimos a su casa era un viernes por la tarde, y fue después del colegio, al cual asistíamos juntos, por tanto andaba con uniforme, que consistía en una falda de tablas ploma, blusa blanca, corbata y un polerón azul marino. y como se acercaba la primavera, ya no usaba pantys. Tomamos onces con toda su familia, que eran muy agradables, y luego nos fuimos a su habitación a conversar y urgetear sus cosas. él se puso a chatear con sus amigos y me dejo un poco descuidada, por lo que sentí cierta incomodidad. Me dieron ganas de ir al baño así que le pedí que me indicara donde quedaba. Fui con algo de molestia, este estaba ocupado, con la luz encendida, pero la puerta junta, observe quien estaba, para esperar o irme, y vi al padre de mi conquista, quien orinaba.
La morbosidad hizo que mi curiosidad fuera mas fuerte, y me dediqué a espiar. Vi su chorro de orina caer en la taza del baño, y mientras se balanceaba de un lado a otro, observé su pene, este era grueso, ni pequeño ni grande, pero hay que considerar que estaba en estado flácido, luego de terminar, se sacudió las últimas gotas, pero en ves de guardarlo, se lo comenzó a masajear distraidamente, levantando la cabeza hacia el techo, como cuando una quiere dejar correr su imaginación. Fue entonces cuando comenzé a ver una erección, que lo hizo grande, con su glande rojizo afuera, y el resto del cuerpo del pene negro. Sentí un ardor en mis mejilla, como ruborizándome, pero mi curiosidad fue mayor. Luego vi como que presintió que era observado y guardo rápidamente entre su pantalón ese gran miembro. Escapé rápidamente hacía la habitación de Christian, que así se llamaba mi compañero. Este me preguntó porque traía cara de asustada, pero le dije que nada pasaba. Este dejó su teclado y me tomó la cara con su mano, rozándola sin mayor fuerza, dándome cuenta en ese momento, que la situación anterior me había exitado, hize lo mismo, y lo abrasé. apretándolo levemente ne un principio, y luego más fuerte, lo que me excitó mas aun, buscando su boca lo besé apasionadamente, él deslizo su mano a la cintura y luego a mi poto, lo cual no rehuce, ya que lo estaba esperando, me apretó ahora con ambas manos mis cachetes, lo cual me gustó una enormidad, apretándome más hacia su cuerpo, donde comencé a sentir a travez de mi falda, su erección, cada vez más potente, resfregandome ya derechamente y queriendo más. Así lo sintio al parecer, y bajó su mano a mi pierna, deslizándola luego hacía arriba, , llegando a tocar mi vagina, "chorito" o "concha", como se le nombra vulgarmente. Ya estaba totalmente caliente, nos arrojamos sobre la cama, donde trato de sacarme los calzones, pero su inexperiencia se lo impedía, asi que le ayudé, en ese momento se me pasaron por mi mente las visiones que había tenido al ir al baño, y me imaginer, que el que ahora estaba conmigo, era su padre, lo que más caliente me puso.
Debo recalcar que hasta ese momento, era virgen, lo que no impidío que quisiera debutar en ese momento a como fuera.
Recordando lo que comentaban mis compañeras de situaciones parecidas, deslicé mi mano hacia su pene, "pico" o "pichula" en vulgar. La toqué por sobre el pantalón, y se notaba entre dura y blanda, bajó su cierre y la saco, y me empujó de los hombros, diciéndome "chupamela", lo cual hice rauda, ya que lo deseaba.
En esto tenía cierta experiencia, ya que un año antes, en vacaciones de verano, un primo mio, mayor que yo, me había enseñado a hacerlo con la suya. Pero sin penetración, pero si con acabada en mi boca y en mi cara, por lo que asumo que lo hacia bien, ya que fueron como seis veces.
Se la chupé, hasta dejarla durísima y grande.
Le dije: Ahora tu chúpame mi conchita, que deseo tu lengua. Cosa que de inmediato hizo. Al parecer era más inexperto que yo, ya que tuve que guiarlo a la zona que más me gustaba. Esta situación también era conocida por mí, ya que en una oportunidad, habíamos experimentado mutuamente con una compañera de colegio, en una pijamada.
Luego de un rato, lo único que quería era debutar, teniendo su pico adentro de mi, así que lo hice subir, dándole un beso, le abrí mis piernas, tome su pichula, en estos momentos durísima, y la dirigí a la entrada de mi concha, que estaba mojadísima, puse su cabeza en la entrada, y yo misma empujé suavemente para que entrara, sabiendo que iva a doler, pero cual sería mi sorpresa, este dolor no fue tan intenso.
Comenzó a moverse aceleradamente, lo que me produjo cierta incomodidad, pero lo deje ser.
De pronto volvieron las imágenes del baño y pensé que era el padre el que me montaba, logrando gran excitación, haciendo que me moviera a su ritmo. desafortunadamente para mí, christian se vino, y no alcancé el tan nombrado orgasmo. él lo saco, casi de inmediato, chorreando un poco de semen en mi barriga, el cual toqué, esté era pegajoso, llevé un poco a mi boca, debido a que estaba totalmente caliento, frustrada de que el macho ya no me pudiera satisfacer.
Obligada a relajarme, me puse los calzones y por fui al baño, donde hice mis necesidades y me lavé, eliminando algo del semen que dejó dentro.
Recién entonces tome conciencia de lo que había hecho y rogué no haber quedado embarazada.
Ya se nos había pasado la hora, eran como las ocho de la noche y necesitaba irme urgente a mi casa.
Cosa que exclamé a su madre, esta dijo, que le diera el teléfono de mis padres, para avisar que estaba bien y que ya iba para casa.
Y e aquí lo inesperado, en ves de irme a dejar christian, la mamá dijo que fuera en el auto su marido, ya que el "niño" como ella lo llamaba, tenía que ir a entrenar temprano en la mañana, así que tenía que comer y acostarse.
Me fui entonces en el auto de su padre, quien dijo que me dejaría en casa y luego pasaría donde unos amigos.
Al poco transcurrir el viaje, este me miró y me dijo que porqué estaba con cara de preocupada. Le dije de que porque era tarde ya, y me retarían, él me tranquilizo diciendo que su esposa le había dado las explicaciones a mi madre del motivo de la tardanza.
De pronto me dijo, que me había visto observarlo, lo que a mí me ruborizó y me puso muy nerviosa, él me dijo, tranquila, eso es normal, todos los adolescentes son curiosos, y me puso una mano en mi pierna, la sentí grande y tibia, pero no se la saqué.
Luego él me dijo que también me había espiado de como hicimos el amor con su hijo, así que estábamos empatados.
Eso me descolocó, pero al sentir como su mano se dirigía lentamente hacia mi entrepierna, comencé a calentarme nuevamente, dejándolo ser. De inmediato se dio cuenta de esta situación, estacionó el vehículo a un costado oscuro del camino, y me dijo: "quieres hacerlo conmigo", no respondí palabra, mirándolo fijamente a los ojos. Se sonrió y dijo: "tu silencio lo tomo como un sí".
Reclino todo su asiento, se bajó el cierre de su pantalón y saco su pico, el cual ya estaba casi totalmente erecto, era más grande que el de christian, y más grueso,me abrazó y dirigió mi cabeza hacia el, abrí mi boca y comencé a chupárselo, era rico y caliente, sentí su mano levantar mi falda y meter su mano entre mis calzones, nada hice, ya que era lo que quería. Ahí comenzó a hablar en forma un poco más grosera, pero que también me gustó, me dijo: "ahora serás mi putita", "te voy a pescar como si fueras grande" mientras con sus dedos sobaba mi clítoris, que en ese momento estaba húmedo, ya que mi chorito estaba totalmente mojado.
Inclinó el asiento en que estaba yo, me dijo que intercambiáramos, ya que le molestaba el volante del auto. Se bajó un poco más los pantalones, dejando ver su inmensa pichula, y me dijo que me subiera en ella, lo cual hice de inmediato, para no llevarle la contraria, apunto su glande hacia mi vagina y me dijo: "siéntate suavemente en ella, y hundela de acuerdo a tu gusto". Lo hice tal cual me decía, ahora no sentí ningún malestar, sino que al contrario, más me gustaba, mientras me lo hundía todo dentro de mi, él empezó a desabrochar mi blusa. extrajo mis tetas y comenzo a chupármelas, lo cual me éxito aun mas. Me las mazaba, lo que junto a la penetración era lo máximo para mi, una experiencia única. Tambien desabroché su camisa, poniendo mis manos en su ancho pecho, que era bien peludito, aunque tenia pelos blancos, seguramente por su edad.
Luego de un rato, nos dimos vuelta en el asiento, quedando yo debajo de él, entonces comenzó a taladrare fuerte, metiendome todo su pico, sentia chocar en mis cachetes, sus coquitos, lo cual me parecía más excitante, en realidad ya todo me parecía rico a esas alturas. Despues de un rato, nuevamente cambiamos de posición, quedando a lo perrito. "Muevete mi perra" me decía, mientras me penetraba con todas sus fuerzas, al ratito comencé a sentir como si me ardiera el vientre, gemía fuertemente, y tenía espasmos, estaba teniendo un orgasmo, mi primer orgasmo, era de maravilla, era exquisito, me hubiese gustado en ese momento detener el tiempo. El me siguió embistiendo cada ves mas fuerte, hasta que lo sentí emitir unos ruidos guturales, se había venido, teniendo su orgasmo, derramandose dentro de mi, me abrazo desde atrás cruzando sus brazos en mi estomago y su mano en mis tetas. Nos dejamos caer en el asiento de lado, estando así un buen rato, luego, sacó su pico de mi chorito lentamente, sacó papel higiénico de la guantera, nos limpiamos. Me dijo: "ponte los calzones, que te voy a llevar a tu casa", en el camino me dijo que había sido una experiencia única para él, pero que no podía contarcelo a nadie. Llegamos a casa despidiéndose amablemente hasta de mis padres, diciéndoles que tenían una hija adorable, y se fue. Yo despues de un tiempo vine a recapacitar de lo que había hecho, que en una noche tuve el pene del hijo y del padre dentro de mí, y ademas tenía el semen de los dos, y que si quedaba embarazada, no sabría de quien seria el padre, gran dilema no.

                                




Escriba aquí su comentario sobre el relato:

Opps! Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Detalles



Nombre do Relato


Codigo do Relato
2040

Categoria
Heterosexuales

Fecha Envio


Votos
1

Relatos enviados por el mismo usuario