Dos mañaneros increibles
( Relatos Heterosexuales )


Esto ocurrió la tercera semana de octubre. Si han seguido mis relatos, sabrán que mantengo una relación con una chica menor que yo y que la empleada doméstica se sospecha algo.... aunque no puede probar nada.
Bueno, esto sucedió en esa semana donde a ella le dimos vacaciones para que se fuera a visitar su familia... antes de irse, me dijo:
- espero que disfrute mucho (en) mi ausencia.
- Lo haré, le respondí burlonamente.
Ya tenía planeado todo... porque mi mujer se iba a la obra todos los días de la semana, al menos eran los planes... luego solo se fue dos días y el resto de ellos se quedó en casa. De todas maneras, les contaré de dos días increíbles.

Es hora que conozcan el nombre de mi noviecita... se llama Paty, tiene 17 años y yo 45. No importa cómo nos conocimos ni cómo es que ella comenzó a visitar mi casa de manera constante, todos los días... y el cómo nos comenzamos a gustar y a disfrutar el uno al otro, pues.. ya lo conté en el primer relato.

Les confieso que no soy de la ciudad, aunque vivo en ella desde hace unos 7 años... pero aún hay zonas que no conozco. Entre ellas... la zona de moteles. Por ese motivo es que no la he llevado a un motel. Es decir, todo ocurre en mi casa.

LUNES.
Paty llega a casa, ya sabe que estaremos solos... pero ella va de paso al colegio. Dijo que llegaba a las 10, pero aparece 45 minutos más tarde... y encima, con tarea para hacer. Debe dar una conferencia en la primera hora, a las 12.30 y no la ha preparado. Digo, sabe que viene a coger y trae tarea del colegio. La quería matar.

- Yo te ayudo, pero primero... veni a la habitación.

Paty me acompaña... y ya siento su respiración agitarse con cada paso que da. Antes de subirse a la cama me susurra al oido: "quiero que me muerdas duro".

Eso me excita más y más... pero no quiero hacerle daño. Así es que jugamos un poco, rodamos por la cama... mientras yo le voy quitando el uniforme del colegio... hasta dejarla en interiores (hoy se puso tanga sin shorts) y la camiseta blanca queda entre mis almohadas.

Se ve espectacular... tiene un culo soñado por muchos... sus pechos son duros y erguidos, los pezones son color cafe oscuro y bastante puntiagudos. Yo, sin quitarme la ropa la subo sobre mi y la dejo cabalgarme mientras ella se excita más y más... mis manos, van de su culo hasta sus tetas... la recorro completita. Ella jadea y jadea... y cuando toco con mi mano su tanga blanca, me doy cuenta que se está mojando... Entonces, la levanto de la cintura y la pongo sobre mi boca... descorriendo la tanguita blanca le meto mi lengua por toda la vagina... de arriba a abajo... ella ahora gime de placer... me dice:

- Sigue así, sigue , no pares...

De repente, ella comienza a inundarme la boca con sus jugos vaginales mientras se retuerce en su primer orgasmo. Sabe a gloria... un tanto ácido, y sin el aroma tradicional de vagina de mujer... realmente espectacular.

Ahora sí, me quito la ropa... pero me quedo en boxers... y hacemos un rikisimo 69... aunque a ella le quité la tanga... ella solo retiro mi pene del boxer y lo mama como ella sabe hacerlo... y realmente sabe hacerlo. Mientras tanto yo recorro su vulva y su culo con mi boca... pero cuando quiero meterle la lengua en su ano... ella me pide que por favor no lo haga... que eso le da asco.

Accedo a regañadientes, no sabe el placer que se pierde.

Seguimos así por casi unos 10 minutos... pero yo quiero penetrarla ya.

Con mi verga erecta... me incorporo y la dejo a ella sobre la cama en cuatro... pero no es así como la penetraré, la doy vuelta, de frente a mi y abriendo sus piernas... coloco la punta de mi verga en su vagina.

Ella abre las piernas lo más que puede... porque conoce el grosor de mi pene... y yo, viendo que está bien lubricada... sin decirle más... se la clavo hasta el fondo...

Ella lanza un gritito de placer y dolor... y yo me tiro sobre ella, mi pelvis se arquea hacia atrás y hacia adelante con cada penetración... mientras ella gime y gime de placer.

Mis manos van detrás de ella, agarrando con furia su culo... y mi boca se funde con la suya en un tremendo intercambio de lengua y saliva...

Veo su gesto de dolor con cada estocada mía... Seguimos así hasta que le acabo dentro suyo toda mi leche... ella mientras siente el semen caliente irse dentro suyo, cierra los ojos con cada chorro... lo está disfrutando al máximo.

Nos quedamos unos minutos así abrazados, besándonos... hasta que mi pene vuelve a su estado natural de flaccidez... y el semen comienza a escurrirse de su vagina palpitante.

Mi intención es dormirme sobre ella, pero miro la hora... han pasado 45 minutos desde que estamos en la cama... y aún toca hacer la disertación de ella... nos vestimos a las carreras... yo limpiaré más tarde lo que cayo sobre la cama...

Una vez vestidos los dos, en la sala... veo el hilo de semen que descorre por su pierna izquierda... pero ella me dice que no importa... que le gusta así, sentir que se va deslizando mi calentura desde dentro de ella.

¿La disertación? Quedó espectacular... pero eso no importa mucho. ¿cierto?

MARTES.

Mi mujer se fue desde las 7... y Paty, otra vez llega retrasada... pero apenas por 15 minutos. De todas maneras, hoy no haremos mucho...

Sin decir nada más... la recibo con un beso francés bien largo... y ella se me pega de inmediato, como queriendo montarse encima mío. Menos mal que alcancé a cerrar la puerta, porque de lo contrario nos habrían visto desde el edificio que está cruzando la calle.

- Amor, hoy le toca a tu culo debutar conmigo.

Ella responde que está encantada... pero que no quiere que le ponga lubricante ni nada... que quiere que la penetre en frio y en seco... que quiere que su culo dilate con mi pija dentro suyo. Pero antes que nada... quiere que cumpla mi promesa de morderla duro... en sus pezones.

Miren, ni siquiera le quité el uniforme de gimnasia... solo le levanté la camiseta gris y le quité el brassier con una mano, dejándoselo alrededor del cuello... ásí levantada desde sus nalgas, la lleve a la habitación y la tiré sobre la cama.

Comencé a morderle cada seno, primero el izquierdo, luego el derecho... con cada mordida la miraba y ella me decía: "más duro".

Yo, le clavé los dientes en cada teta... y le dejé marcada mi dentadura... ella gemía de placer.

Luego llegó el turno de los pezones... los llevé uno a uno a mi boca y los fui mordiendo... cada vez más duro... de pronto ella me tomó de los cabellos y -yo pensé que me retiraría, por el dolor, pero me equivoqué- me dijo:

- Así amor... así de duro quiero que me muerdas... sigue amor... muérdeme más duro que no me duele y me excitas muchísimo.

Al terminar de morderla... en cada seno, ella tenía al menos cuatro marcas de mis dientes... y sus pezones eran mucho más oscuros y parados que antes... de tanto succionarlos y morderlos.

Entonces, hice algo que ella agradeció profundamente... tomé uno de sus pechos... lo apreté alrededor del pezón con una mano y con la otra le comencé a dar tinkazos con mis dedos... ella gemía y se babeaba con cada tinkazo que le daba en los pezones.

Ahora era mi turno... la tomé de los pelos y llevé su boca a mi pene para que lo succionara hasta ponerlo grande. No tuvo que succionar demasiado... porque, como ya dije... ella sabe muy bien lo que me gusta y cómo hacermelo.

Mi verga se puso bien dura y gruesa... Entonces era el momento de penetrarla.

La puse en cuatro sobre la cama y con mis dedos indice y pulgar izquierdos abrí un poco su ano... mientras que con mi mano derecha guiaba mi pija hacia el centro del agujerito del placer.

Una vez colocado en el centro de su agujero... comencé a empujar cada vez con mayor fuerza... los bordes del ano cedían un poco, pero recuperaban bien rápido su cerrazón natural... Una empujón, otro más... otro más... y de repente... sentí cómo los bordes cedían y se abrían ante la cabeza de mi pene.

Ella sintió entrar mi pija en su culo y se hundió en las sábanas gritando de placer. Se lo metí de una sola estocada hasta el fondo y caí encima de ella...

Así como estabamos, comencé a bombearle hacia adentro y bien profundo mi verga en su culo.

Ella gemía y daba grititos ahogados contra la cama...

Fueron apenas unos minutos de gloria... y comencé a acabarle mi semen dentro suyo... ella lo sentía y me decía:

- Gracias amor... dame tu lechita, toda dámela... es para mi solita... la quiero toda dentro míoooo...

Lo que siguió, no se los cuento, pero les aviso que suele suceder en ocasiones... el semen mezclado con un poco de mierda comenzó a chorreársele de su culo y a caer un poco sobre la cama...

La paré de un salto, y ella corrió hacia el baño con un pañuelo de papel tissue en su ano... Yo, mientras tanto, me fui al otro baño a higienizarme el pene.

Nos encontramos en la sala, ella estaba muy apenada... pero yo la consolé diciéndole que eso ocurría y que no había nada de malo con ello... que me encantó cogerla por el culo y que me gustaría repetirlo.

- Está bien, pero hoy no ¿cierto?
- No amor, hoy no... Te amo, ¿lo sabías?
- Sí, lo sé amor. ¿Me perdonas por lo de hoy?
- ¿Perdonarte? No hay nada que perdonar Paty... eres hermosa y me encantas.

(Aún no entiendo qué es lo que ve una chica hermosa de 17 años en un viejo de 45 y que pesa 115 kilos, pero cada vez que se lo pregunté... ella se enoja como si la estuviera insultando).

Por cierto, antes de irse para el colegio... me mamó la verga hasta que le acabé dentro de su boca el resto de mi semen... Ella lo retuvo en su boca un momento, mientras jugaba con el y lo mezclaba con saliva... le pedí que abriera su boca y me mostrara... algo de semen se escurrió por su cuello, pero ella bien pronto se lo tragó... se limpió y entonces salimos para su colegio... ya eran casi las 12.

- Querés un chicle? - le dije yo pensando en el sabor y olor a semen en su boca, digo, por sus compañeras.

- No, gracias, quiero saborear tu semen un rato más.




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Detalles



Nombre do Relato


Codigo do Relato
1769

Categoria
Heterosexuales

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