Me quede con mi cuñadita
( Relatos Heterosexuales )


Me llamó José, luego de mucho tiempo de alboroto cuento mi historia. Fui casado con Sara (nombre ficticio), soy bastante fogoso en el aspecto sexual y creí que mi esposa lo era y que formábamos una buena pareja, pero como muchas veces sucede, el matrimonio es la mejor forma de enfriar el amor y de desnudar nuestras diferencias.

En nuestra casa vivía la hermana de mi esposa, Jeny de 18 años, para explicarlo bien, es una muñequita, tez blanca, ojos verdes, cabello castaño claro, 1.70 mt de altura, tiene una cintura de avispa, unos senos medianos semejantes a dos volcanes con dos pezones grandes al final de cada uno, una carita preciosa de modelo, lindas piernas torneadas y delgadas, dos piecitos bien arregladitos para comerlos, es decir toda una mamita rica.

Los primeros seis meses de matrimonio transcurrieron bien. Mi cuñadita que vivía con nosotros a partir del tercer mes, por continuar con sus estudios, siempre se vestía sexy, siempre mostrando alguna de sus partes anatómicas, que llamaba mi atención, en ocasiones me coqueteaba, pero pensé que era normal para su edad. Sin embargo, debo confesar que el verla me hacia erectar la verga casi siempre, en más de alguna ocasión me masturbé pensando en ella.

Todo empezó cuando mi esposa me pidió ayudarla en ciertos cursos que a Jeny se le dificultaban, como Matemática y Fisica. Entraba a su habitación y casi siempre la encontraba en paños menores, o con alguna combinación super sexy, casi no podía ocultar mi bulto entre las piernas, Jeny se daba cuenta de ello y sonreía picaramente. Luego cuando le estaba explicando, se recostaba sobre mi hombro y sentía su aliento en mis orejas y cuello, esto me ponía bien cachondo y recuerdo haber salido de la habitación y follado a mi esposa salvajemente pensando en Jeny. Cabe decir que me encantaba ir al cuarto de Jeny, cada día era un sorpresa de que manera estaba vestida o que parte de su cuerpo mostraría cada noche.

Cierto día, me dijo mi esposa que se iría a visitar a su madre y que Jeny no la acompañaría porque le habia dicho que tenia muchas tareas del Cole. Se íria un viernes y regresaria el domingo por la noche. Yo estaba encantado en quedarme con mi cuñadita todo un fin de semana.
Esa noche del viernes, Jeny me pidió que la ayudara con sus tareas como era costumbre. Después de cenar, ella subió a su habitación y me dijo que me esperaba más tarde, yo asentí mientras terminaba de ordenar la cocina y otras cosas de la oficina.
Una hora más tarde, subí a su habitación y abró la puerta. Ella estaba de espaldas a la puerta, recostada boca abajo en su cama, la minifalda que tenia puesta se habia subido (o ella la habia subido), dejandole ver la mitad de sus nalguitas paradas, tapadas solo por un hilo dental, su ojito del culito era casi visible. La verga se me empieza a parar, trato de ocultarlo, ella hace como que no se ha dado cuenta de mi presencia y abre un poco más sus piernas, la erección es total. !ejemmm! digo para hacerle oir que estoy presente. -Pasa adelante José- me dice sin arreglarse su faldita, me siento a la par de ella, sin quitar la vista de sus lozanas nalgas. Casi no me puedo concentrar en sus tareas, ella se da cuenta y se recuesta en mi hombro provocativamente,
-Te pasa algo cuñadito?- me pregunta,
-No nada Jeny, solo es que eres tan bella-
-De veras te gusto?- me vuelve a preguntar
-A quien no?- respondo
-Eres tan lindo conmigo- me dice y se recuesta ahora y pone su carita en mi entrepierna. Hay un silencio.

La excitación es tremenda. Colocó mi mano en sus nalgas y la acaricio suavamente. Jeny no se inmuta. Sigo acariciando esas dos preciosas montañas de piel tersa, mis dedos siguen la raya de su trasero y recorren la circunferencia de su culo. Jeny cierra sus ojitos como saboreando el momento. Sigo hacia abajo y mis dedos ahora recorren su rajita de arriba hacia abajo, la abren un poco delicadamente y me doy cuenta que adentro esta mojadisima, tomo un poco de este liquido viscoso de su vagina con las yemas de los dedos y vuelvo a recorrer su ojito del culo. Jeny gime y con sus labios le da besitos a mi verga sobre el pantalon, mi miembro viril esta por romperlos.

Segundos después toma con su boca mi verga, siempre sobre el pantalón. Le penetro su vagina con un dedo y lo empiezo a mover ritmicamente, Jeny esta completamente mojada y caliente. Con la yema de otro dedo de la misma mano le penetro su rico culito. Ella aprieta mi verga sobre el pantalon con sus dientes. Para facilitarle la labor, le retiro la cabeza un momento con la otra mano, me bajo el ziper y sacó mis 8 pulgadas de verga, ella lo toma rapidamente con sus manitas e inserta el glande en su boca y lo chupa desesperadamente. Yo sigo pajiandole freneticamente mis dos dedos, uno en su vagina y otro en el culo. Los dos estamos gimiendo en ese momento.
-Que rica tu boquita!- le alcanzo a decir
-Hmmm, que rica la tienes cuñis!- me contesta
Al poco rato, Jeny saca mi verga de su boca para gemir y anunciar su orgasmo, mis dedos se llenan de su liquido vaginal. Mi verga está por estallar en su boca, se la retiro me incorporo, le quitó su hilo dental y la mini, tiro a un lado mis pantalones y camisa.
-Te la quiero meter toda!- le advierto.
-Tanto me deseas papi- me dice con ojos lascivos
Ya no contesto, la coloco acostada boca arriba, y me pongo sobre ella, colocando sus pies en mis hombros, la verga en la entrada de su gruta y la comienzo a penetrar primero lentamente, mi glande ha entrado y Jeny gime fuerte al sentirse penetrada. Luego empujo mi verga ya dentro, hasta que se va al fondo de su rica vagina. Se siente delicioso y caliente todas sus entrañas. Empiezo a pistonearle mi verga, con un mete-saca suave, mientras se acostumbra a tenerlo hasta el fondo. Jeny cierra otra vez sus ojitos para concentrarse en follada y muerde sus labios. Tómo uno de sus pies y le chupo cada uno de sus pequeños deditos mientras la sigo cogiendo. Cambio de pie y repito la operación, estoy casi al borde del climax, ella arquea su espalda para acelerar mi venida, unos segundos más tarde, emito un sonido de satisfacción, saco mi verga y varios chorros de esperma caen en su vientre, senos y piernas. Mi verga sigue semierecta, le ordeno que se ponga en cuatro, ella obedece, tengo frente a mi su rico culito y su hinchada vagina, le ensarto dos dedos en su vagina y le empiezo a chupar y besar sus ricas nalgas, hasta que llego a su arrugado orificio, le paso la lengua varias veces, mientras eso sucede mi verga inicia a endurecerse.

Le unto sus jugos vaginales en su culito, ella ya sabe que me propongo y me dice -métemelo despacio papito!-
Me colocó atras y aun con la verga semidura la intento penetrar, hay momento de incertidumbre en el que trato de colocar el glande en su culo, por fin su culito cede y empujo para meter el resto, con media verga dentro empiezo a bombear tomándola por la cintura, mi verga se endurece dentro por la presión, finalmente mis huevos rebotan en sus nalgas, la tengo ensartada!. Ella eleva mas su trasero para facilitar el bombeo y coloca su cara en la cama. Jeny gime cada vez que la saco y la ensarto. Minutos más tarde me vengo nuevamente, el chorro de esperma es menor que la primera vez, pero le inunda su rico huequito.

Jeny y yo nos quedamos rendidos, pero no ha terminado aún. La cargo y desnudos atravesamos el living para llegar a mi habitación que tiene más espacio y la cama es más grande. La acuesto y durante los minutos siguientes nos limitamos a besarnos y tocarnos. Le pido que me mame la verga de nuevo. Jeny lo hace de maravilla, limpiando todos los jugos vaginales revueltos con esperma que encuentra impregnados en él. Cuando la tengo semierecta, le pido que se suba encima de mi y que se la ponga dentro de su vagina. Ella la toma con sus manos y la coloca en sus labios vaginales y luego con su peso la ensarta dentro. Empieza a moverse bien rico, siento como mi miembro termina de pararse dentro de su coñito. Siento muy poca presión de su vagina, talvez debido a que se encuentra dilatada, por ello la levanto en peso, siempre sin sacársela, ella rodea mi cintura con sus piernas para no desprenderse, la colocó de espaldas a la pared y la empiezo a penetrar brutalmente, bajándola y subiéndola. Jeny gime y me muerde el hombro derecho, la sigo cogiendo con fuerza, nuestros sexos suenan como a chapoteos en agua. Por el cansancio, no puedo durar mucho tiempo en esa posición y la regreso a la cama siempre sin sacársela, me colocó encima siempre y aumento la rapidez de la penetración y ella se viene nuevamente, a los pocos segundos llego al clímax y termino dentro de su vagina. El chorro de esperma es casi insignificante, pero la satisfacción es alta.

Amanecimos juntos y desnudos. Era Sabado ella no tenia cole, pero yo si oficina. Ella me pidió casi a manera de ruego que no me presentara y que me excusara con mi jefe. Lo hice asi y por suerte me concedió el permiso. Jeny contenta me prometió que cocinaría para mi y que la pasariamos de maravilla.

Lo primero fue bañarnos juntos, el dia aumentaba la belleza del cuerpo de Jeny, su cara, la cinturita, sus caderas y nalgas era una obra arquitectónica; durante el baño hubo largos besos, caricias y un poco de sexo oral. Cuando salimos, me acosté boca arriba en la cama y le pedí que se subiera encima de mi y colocara su vagina sobre mi boca, asi lo hizo, su húmeda cavidad fue acariciada por mi lengua, primero sus labios vaginales, luego su clítoris; Jeny me toma de los cabellos lo cual reflejaba que la estaba pasando muy bien allá arriba. Cuando intenté meterle mi lengua dentro de su vagina, aulló de placer y se vino, un liquido viscoso agridulce inundo mi boca, me lo trague todo, la tomé de los muslos y no la soltaría hasta que se viniera de nuevo. Ella restregó todo su sexo en toda mi cara, luego la levante un poco para chuparle también su agujerito negro, su culito, se lo mamé hasta que volvi a sentir su liquido agridulce señal inequívoca de otro orgasmo.

Nos vestimos, me quede semidesnudo viendo TV, mientras Jeny preparaba el almuerzo. Casi una hora después de me llama para comer. Entro que entro al comedor y encuentro el siguiente cuadro: Jeny completamente desnuda con las piernas abiertas, con su trasero sobre mi plato de comida, que tiene camarones y verduras en rodaja (zanahorias y pepino), con su manitas abriéndose la rajita. -A comer mi amooor!- me dice sonriendo. Sigo el juego, me siento y le beso su rajita y su clítoris, luego tomó un camarón lo paso entre sus labios vaginales y lo cómo, hago lo mismo con las rodajas de zanahoria y pepino. Luego le rodeo con los brazos las nalgas y le comienzo a chupar su vagina abierta, Jeny gime y me pide que la posea en ese lugar. Yo tranquilo, pero con la verga a punto de estallar, tomo un rodaja de zanahoria y la meto dentro de su vagina, luego la sacó con sus jugos y la devoró, repito lo mismo con el pepino; Jeny me suplica que la folle. Me paro, tomo uno de sus pies, le agrego aderezo para ensalada entre sus deditos y los chupo dejándolos limpios. Tomo el otro pie y repito la operación, Jeny se está viniendo en ese momento, tira la cabeza hacia atras y me dice: -méteme la verga papi ya no aguanto!!-.

Le tomo los dos pies y me masturbo la verga con ellos. Luego la jaló de manera que quede en la orilla de la mesa, quito el plato y de un solo golpe la ensarto hasta los ovarios. Jeny gime y dice varias frases calientes que ya no recuerdo bien. La sigo cogiendo, mientras que le aprieto sus pezones. Jeny tiene un nuevo orgasmo abasallador. Sigo bombeandosela. Yo estoy por terminar, se la saco y tomo un plato para vertir mi venida en él. Jeny permanece acostada sobre la mesa, mientras tomo y remojo un camaron en mi esperma y se lo doy en la boca, ella lo recibe y lo come, hago lo mismo con las rodajas de zanahoria y de los pepinos, ella se come todo lo que le doy. -Que rica la comida con tu lechita!- me dice. Es el experiencia más loca y sexual de mi vida y por eso os las cuento para no dejarla en el tintero.

El domingo por la mañana, esta Jeny dandome una mamada de verga monumental en la cama para darme los buenos días, estoy por llegar al climax, ella acelera sus movimientos y lenguetazos, comienzo a venirme a chorros dentro de su boca, cuando de repente veo una figura entrar a la habitación, es..Sara..

Ya se imaginan lo que siguió, gritos, amenazas, un alboroto familiar, demanda, abogados, careos. En resumen estamos separados, en trámite de divorcio. Alquilé un apartamento, Jeny vive conmigo. Somos ya novios. Cogemos casi todos los días, la penetro por todos sus hoyitos ricos, llevamos una vida sexual muy activa. Me ha pedido que me casé con ella cuando esté libre, pero le he dicho que estamos bien asi, el matrimonio solo es un estorbo para la sexualidad de las parejas. Hasta ahora la estamos pasando muy bien y hemos experimentado muchas cosas que después contaré.




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Codigo do Relato
1393

Categoria
Heterosexuales

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