Fantasía entre amigos
( Relatos Gay )




Hoy quiero contarles una de mis fantasías preferidas. Desde siempre he sentido atracción por todos mis amigos y cada vez que puedo me imagino situaciones morbosas junto a ellos, lo que me llevó a la mejor de las fantasías.

Lo primero empezaré por presentarme, mi nombre es Tony, tengo 19 años y vivo en un pequeño pueblo, soy un chico delgado, moreno, bajito y sin vello sin llegar a ser afeminado, de culo redondito y de polla juguetona de unos 17 cm.

La fantasía se desarrolla en la piscina del pueblo, donde todas las tardes de verano mis amigos y yo nos íbamos a pasar el calor. La piscina estaba vacía, solo estábamos nosotros y nuestras calenturientas mentes.

Yo me encontraba tumbado al sol junto con mi amigo Javi y Ángel, el primero es un chico fornido de tez blanca y algo de vello, el segundo es un chico bastante delgado y de carácter muy chulo. La tarde se desarrollaba con normalidad, los tres tumbados al sol, yo en medio de los dos, hablando de nuestras cosas, cuando de repente Javi soltó que le apetecía que se la mamasen allí mismo. Yo sin dudarlo, me giré hacia Javi y acariciando su torso le dije que me ofrecía voluntario a lo que él no se negó. Me acerqué más a él y con mi boca busqué su cuello para ir calentándolo, mientras tanto con mis manos sobaba su pecho y bajaba pasando las manos por su paquete ya abultado. Le desabroche el bañador y con su ayuda se lo quité dejando su polla casi erecta al aire. Con las mano empecé a pajearlo, descubría su glande rosado, manoseaba sus grandes huevos y cuando ya estaba su polla totalmente dura me la metí en la boca, con la lengua la ensalivé bien, para después succionarla, cada vez más y más rápido. Al parecer Javi no era el único que estaba caliente esa tarde, mientras yo me afanaba en comerle el rabo a mi amigo, Ángel se unió a la fiesta. Yo estaba de rodillas echado en el rabo de Javi, noté que alguien me quitaba el bañador, dejando mi culo a la vista, sentí la lengua de mi amigo, húmeda y caliente adentrándose en mi ano, si hubiese podido gemir lo hubiera hecho pero no podía, tenía la boca llena con la polla de Javi. Debía de medir unos 16 cm pero era realmente gorda y apenas podía respirar ya que me empujaba con sus manos para tragarme su polla cada vez más profundo.

Al cabo del rato, Ángel ya había dejado mi culo más que dilatado, había hecho un buen trabajo con sus dedos y lengua, me follaba con dos dedos, me hacía enloquecer. Pero era hora de cambiar de posturas, el ambiente se iba calentando y Javi quería montarme con su pollón. Me dí la vuelta quedando a cuatro patas sobre las toallas, Javi jugaba con mi culo yo mientras le bajaba el bañador ajustado a mi amigo dejando libre su pollón. Al contrario que Javi, Ángel tenia una polla considerable, debía de medir unos 19cm con un capullo rosado y puntiagudo. Ángel con una mano me agarraba la cabeza y con la otra agarraba su herramienta para golpearme la cara y boca con ella, lo cual me excitó mucho.
Javi me agarraba de la cintura y poco a poco fue acercado su polla a mi ano, pese a estar bastante dilatado le costó encajarmela. Con una fuerte embestida me la clavó, yo seguía chupando la polla de Ángel y mordiéndoles sus huevos. Javi empezó un mete-saca frenético, no me soltaba de la cintura, hundía su polla en mi agujero mientras gemía y gritaba de placer, yo no podía ni gemir, seguía disfrutando de la polla de Ángel, era un mástil perfecto. Al cabo de uno minutos noté como una calambre recorría el cuerpo de Javi, se estaba corriendo, lo estaba haciendo dentro de mi culo, pude notar un gran chorro de leche calentita inundando todo mi ano, tras un fuerte gemido me sacó la polla y se tumbó.
Le llego la hora de follarme a Ángel, el semen de nuestro amigo le serviría de lubricante, como era tan chulo no dudó en darme algún que otro cachetazo con su polla en mis nalgas. Mi abrió el culo y orientó su polla ami agujero, entrandolo poco a poco, haciéndome que disfrutara de cada centímetro de carne. Hora de cabalgar nene fueron sus palabras para seguir follándome como si de un animal se tratase. Me agarró de los pelos y del hombro, clavándome su polla es lo más profundo, él en cuclillas echaba todo su peso sobre mi culo. Ahora si podía gemir y gritar. Ángel no dejaba de darme tortas en el culo, notaba sus huevos chocando en mi culo en cada embestida, a ese ritmo no duró mucho, me sacó la polla rápidamente y abriendo con sus manos mis nalgas dejó accesible mi agujero abierto para su chorro de semen, salpicando todo mi culo llegando hasta la espalda.

Ambos se quedaron tumbados en las tollas después de tanto ajetreo, yo fui a lavarme un poco a los vestuarios.

De camino a los vestuarios me topé con otro grupito de amigos, estos no tan amigos como los anteriores. Se trataba de Manu y Josema, se llevaban mal con Ángel y Javi pero conmigo si tenía trato. Pero hoy el trato que buscaban era diferente.
Josema se acerco a mí agarrándome del brazo y diciéndome que ahora era el turno de ellos, mientras se agarraba el paquete y bajaba su mano hasta mi culo, llevaban todo el tiempo observando como me follaban los otros dos. Pero yo estaba exhausto, pese a no haberme corrido junto a mis amigos mi cuerpo estaba cansado de las folladas. Así que seguí mi camino hasta los vestuarios. Una vez en los vestuarios fui a la zona de duchas, alguien se estaba duchando, alguien que levantaba mucho morbo. Se trataba de Rober, el tercer amigo del grupito de antes. Rober era un adonis, cuerpo escultural, musculoso, rubio y de ojos verdes. Accesible solo a pocos privilegiados. Pero ese día como estaba de suerte iba a ser uno de los afortunados. Entre a las duchas, no sin antes recrearme en lo que estaba viendo, una espalda y piernas fuertes y un culo prieto, lo saludé para advertirle de mi presencia, su sorpresa no fue mayor que la mía cuando al girarse pude ver que estaba empalmado, tenía la polla dura como una estaca, 22 cm de verga recta y llena de venas. Él me miraba fijamente y yo no podía dejar de mirar aquel pedazo de tronco. A mi no me salían las palabras, no fueron necesarias, Rober se acercó hasta mi con cierta sonrisa picara, tan solo dijo, ¿te gusta lo que ves?, acto seguido me agarro de la cabeza y me guió hasta su pollón, yo me incliné y comencé a chupar aquel mástil descomunal, mientras acariciaba sus pectorales y le pellizcaba las tetillas. Ninguno dijimos nada, él solo me guiaba a su antojo, me empujó contra los azulejos haciéndome que abriera mis piernas, enfiló su polla y me la metió poco a poco. Yo estaba en éxtasis, después de las folladas de mis amigos esta era la mejor sin duda, Rober se movía con mucha agilidad, me estaba desmontando. Le pedí que por favor me tumbara, y así lo hizo, me dio la vuelta, me levantó y me apoyo otra vez sobre la pared haciendo que me abrazara a él y siguió metiéndomela por un rato mientras me sostenía en el aire para después, sin soltarme, echarme en uno de los bancos que había. Me colocó mis piernas sobre sus hombros y siguió perforando me agujero más que dilatado y follado. Después de darme caña se corrió en mi culo y me pidió que le limpiase su polla, era delicioso, estaba llena de la leche de Javi, Ángel y ahora su leche. Nos duchamos y salimos cada uno por su lado.

Yo volví donde antes, junto con Javi y Ángel, pero ahora se había unido nuestro amigo Pablo. Los chicos tenían un favor que pedirme, querían que follase con Pablo. Mi cuerpo no podía más, después de tantos rabos estaba exhausto, pero no podía decirle a mis amigos que no, me dejarían sin sus vergas. Pablo era un chico de lo más normal, por eso no llamaba mi atención, era de mi misma estatura, pelo largo, algo velludo y un culo respingón.
Accedí a montármelo con él, quizás había llegado la hora de desahogarme yo también, todavía tenia el calentón. Nos apartamos a otra zona, tendimos las toallas, Pablo se quitó la camiseta y su bañador, dejando al aire su polla todavía flácida, una vez se desnudó se acercó a mi e hizo lo mismo, me bajó el bañador, me apretó contra él y empezó a sobarme el culo mientras nuestras pollas se entrelazaban.
Pablo se recostó en la toalla diciéndome que tenía ganas de probar mi rabo, que haríamos un 69, pero algo le llamó la atención. Desde mi culo y por toda mi pierna chorreaba la leche de mis amigos, algo que le excitó muchísimo, ya que su polla se infló por segundos, pero más me excito a mi el hecho que quiso limpiarme con su lengua, recogiendo todos los fluidos que se me habían escapado.
Una vez acoplados haciendo el 69, por fin me estaban haciendo disfrutar, descubrí que Pablo era un tragón y le encantaban las pollas. Su verga no era para tirar cohetes, después de semejantes troncos que ya me había comido, pero nos complementábamos muy bien. Mientras Pablo chupaba mi polla dura y jugaba a meterme dedos en mi culo, yo le estrujaba sus huevos y lamia su capullo como si fuera un chupachups. Al rato me pidió que me incorporare sentado encima de él. Asó lo hice, me senté encima de su entrepierna, agarré su polla y la guié hasta mi culo, él mientras me pajeaba y sobaba mi pecho. Una vez tenía su polla dentro empecé a dar saltitos sobre él, Pablo me agarraba el culo para que fuera más despacio, mi polla saltaba sobre su barriga. No tardamos en cambiar de postura, ahora me tocaba a mí. Le di la vuelta a Pablo quedando bocabajo, busqué su culo, lo abrí y hundí mi boca en su agujerito. Con mi lengua ensalivé y dilaté su ano, me incorporé le solté varios lapos en su culo que recogí con mi polla, me eché sobre él clavandole la polla. Los dos empezamos a gemir, él mordía la toalla del placer y dolor que sentía, su culazo me servia para amortiguar mis embestidas, me pidió ponerse a cuatro patas para que lo pudiera pajear, con una mano agarré su melena y con la otra lo pajeaba mientras taladraba su culo. No iba a aguantar mucho, le saque la polla y me puse de pie, el sabía lo que significaba. Empezó a pajearme con las manos y la boca hasta que me corrí en su labios llenando toda su cara de semen que él gustoso se tragaba yo le correspondí comiéndole la boca y probando mi semen. Pablo quería correrse sobre mi pecho para después él mismo limpiarme, ahora era él el que estaba de pie y yo de rodillas esperanzo su lefazo, no tardó mucho en correrse sobre mi pecho, me acerco su polla para que la saboreara y se agachó para limpiar su corrida de mi pecho, bebiendo hasta la última gota.


Así fue como mis amigos me follaron aquel día, sexo salvaje en la piscina del pueblo. Pero no acabó ahí, todavía me quedan más amigos ;)


Comentarios


Que rico tu relato de sexo salvaje entre amigos, excitaste mucho mi culito con esta fantasía morbosa! Ojalá se nos cumpla una fantasía parecida con mis amigos y los tuyos, esa si será de película, toda una orgia gay trans! Besos
perfil maikol18


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Detalles



Nombre do Relato


Codigo do Relato
5558

Categoria
Gay

Fecha Envio


Votos
2